El Señor Jesucristo - Su retorno

Michael Hardt

Preguntas frecuentes acerca de la Biblia

Cristo ha cumplido con la obra de la cruz (capítulo 2). Ahora, habiendo ascendido al cielo, Él permanece activo a favor de nosotros mediante Sus diversos oficios y funciones (capítulo 3). Muy pronto, el Señor ha de volver. Este retorno comprende dos fases: el arrebatamiento y Su aparecimiento. Las siguientes preguntas y respuestas tienen como objeto mostrar cuándo ocurrirán estos eventos y sus respectivos caracteres.

 

4.1 ¿Qué esperamos los cristianos?

4.2 ¿Deberá cumplirse alguna profecía antes del arrebatamiento?

4.3 ¿Qué importancia tiene el arrebatamiento para Cristo?

4.4 ¿Qué importancia tiene el arrebatamiento para aquellos que pertenecen a Cristo?

4.5 ¿Cómo sabemos que habrá un período de tribulación?

4.6 ¿Y qué debemos entender por tribulación?

4.7 ¿Qué santos han de pasar por dicha tribulación?

4.8 Los cristianos, ¿deben enfrentar pruebas y tribulaciones?

4.9 ¿A qué se refiere la expresión “Día del Señor”?

4.10 ¿Cuándo tendrá lugar este período de tribulación?

4.11 ¿Qué sucederá a la mitad de este período de tribulación?

4.12 ¿A qué nos referimos cuando mencionamos “el aparecimiento de Cristo”?  

4.13 ¿Qué implica el aparecimiento de Cristo para Israel y Europa Occidental?

4.14 ¿Qué implica este aparecimiento para Cristo mismo?

4.15 ¿Qué implica el aparecimiento de Cristo para los cristianos?

 

 

4.1 ¿Qué esperamos los cristianos?

Los cristianos esperamos que Cristo venga a quitarnos o arrebatarnos del mundo. Este evento es descrito en 1.ª Tesalonicenses 4:16,17:

“Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire...”

De este pasaje aprendemos dos cosas: en primer lugar, que Cristo vendrá en persona, y en segundo lugar, que este encuentro tendrá lugar en el aire, no en la tierra. La verdad acerca del arrebatamiento no había sido revelada en el Antiguo Testamento: “He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos, pero todos seremos transformados” (1.ª Corintios 15:51).

Algunos cristianos piensan que deben esperar el reinado de Cristo, o incluso se esfuerzan para que esto suceda. Sin embargo, Cristo dice: “Ciertamente vengo en breve”, y la verdadera esperanza cristiana tiene que ver con este evento, por lo cual decimos: “Amén, sí, ven, Señor Jesús” (Apocalipsis 22:20). Léase también Juan 14: 2-3; Mateo 24: 45-50.

 

4.2 ¿Deberá cumplirse alguna profecía antes del arrebatamiento?

No, no tiene por qué cumplirse absolutamente nada. El arrebatamiento puede suceder en cualquier momento. En el versículo citado en la respuesta 4.1, 1.ª Tesalonicenses 4:16,17, Pablo afirma: “los que vivimos... seremos arrebatados”. Esto demuestra que, incluso en el primer siglo de la era cristiana ya se esperaba —y era de esperarse— la venida de Cristo en cualquier momento, y dentro de los límites temporales de sus propias vidas.

 

4.3 ¿Qué importancia tiene el arrebatamiento para Cristo?

Es el evento que actualmente el Señor aguarda. Él es el Esposo y le resultará un gran gozo llevar a su esposa para tenerla consigo. Pensar en esto es precioso, tal como afirmaba Pablo: “Y el Señor encamine vuestros corazones al amor de Dios, y a la paciencia de Cristo” (2.ª Tesalonicenses 3:5). En la espera de Isaac por la llegada de Rebeca tenemos una ilustración de lo dicho anteriormente (Génesis 24:63).

Cuando aún estaba en la tierra, el Señor oraba: “Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado...” (Juan 17:24).

 

4.4 ¿Qué importancia tiene el arrebatamiento para aquellos que pertenecen a Cristo?

El arrebatamiento será una gran bendición, el fin de todos los sufrimientos, lágrimas y tristezas. Pero, por sobre todo, será la bendición de estar con Cristo para siempre:

“...y así estaremos siempre con el Señor” (1.ª Tesalonicenses 4:17)

Este pensamiento también queda de manifiesto en Juan 14:3:

“...vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis”

Este será el bendito cumplimiento de la esperanza y el anhelo de la esposa. Las Escrituras lo describen así, pero, ¿es una realidad en nuestros corazones?

 

4.5 ¿Cómo sabemos que habrá un período de tribulación?

La Biblia nos lo dice: Jeremías habló del “tiempo de angustia para Jacob” (30:7); el profeta Daniel confirma tal evento: “...será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces” (12:1). Léase también Mateo 24:21 y Marcos 13:19.

4.6 ¿Y qué debemos entender por tribulación?

La tribulación será un tiempo de angustia que sucederá luego del arrebatamiento (ver respuesta 4.9):

* Primeramente, para toda la tierra (Apocalipsis 3:10; Mateo 24: 6,7, etc.)

* En segundo lugar, para Israel: habrá tribulación para toda Judá de parte de los Asirios (Isaías 28) a manera de disciplina, y luego específicamente para el remanente fiel de los judíos, quienes serán oprimidos por el Anticristo (Mateo 24: 15).

4.7 ¿Qué santos han de pasar por dicha tribulación?

Algunos enseñan que los cristianos, quienes componen la Iglesia [1] , deberán pasar por la tribulación. Pero, ¿qué enseña la Biblia al respecto? Pues, enseña todo lo contrario.

  1. Jeremías 30:7 cuenta acerca de “la angustia de Jacob”, de manera que se refiere a los judíos.
  2. Daniel 12:1 describe lo que sucederá a su pueblo, es decir, nuevamente de Israel.
  3. Mateo 24 se refiere a los mismos eventos que Daniel y, además, proporciona un número adicional de pruebas que confirman que se trata de judíos: las montañas de Judea, el día de reposo, etc.
  4. Apocalipsis 3:10. Si bien es cierto que este mensaje está dirigido a la iglesia en Filadelfia, no obstante, afirma que los fieles serán guardados de la hora de prueba, y no que han de pasar por ella.
  5. Apocalipsis 7:9-14 muestra que los ancianos (los cuales pertenecen a la Iglesia) pertenecen a una clase que se distingue de la de aquellos que han pasado por la tribulación.

Por lo tanto, todas las Escrituras que mencionan el período de la tribulación hacen hincapié en el mismo punto: los santos que pasarán por la gran tribulación no forman parte de la Iglesia, no son cristianos.

4.8 Los cristianos, ¿deben enfrentar pruebas y tribulaciones?

Sí. El Señor les dijo a sus discípulos: “En el mundo tendréis aflicción” (Juan 16:33). En un sentido amplio, cualquiera que siga al Señor experimentará dificultades e incluso tribulaciones a causa de la hostilidad del mundo hacia Cristo. Sin embargo, esto es algo muy diferente de la “gran tribulación”. El pasaje de 2.ª Tesalonicenses 1: 4 a 2:3 nos hace comprender claramente que las tribulaciones que los creyentes de Tesalónica estaban sufriendo eran muy diferentes de la “gran tribulación” que está relacionada con el “Día del Señor” (2.ª Tesalonicenses 2:2, ver respuesta 4.9).

4.9 ¿A qué se refiere la expresión “Día del Señor”?

La expresión “Día del Señor”[2] es utilizada en la Biblia para describir un período, y no se trata del día de 24 horas. Este “día” no comenzará hasta que se haya producido el arrebatamiento de la Iglesia (ver respuestas 4.1 y 4.4), de manera que transcurrirá durante el período de la gran tribulación (2.ª Tesalonicenses 2: 3, 4; ver respuesta 4.11).

El día del Señor se caracteriza por los terribles juicios (Isaías 13:9; Joel 1:15; 2:1, 11, 31; Sofonías 1: 7-18, etc.) que tendrán lugar antes de que el Señor aparezca en gloria. Este día implica el fin de la tierra (2.ª Pedro 3:10), la manifestación en gloria del Señor (respuestas 4.12 y 4.15) y Su reinado milenial (respuestas 3.3 y 3.6).

El cristiano no pasará por estos juicios (respuesta 4.7). Para él el día del Señor será el día de las recompensas, las cuales le serán dadas por el cumplimiento de sus responsabilidades (2.ª Corintios 1:14). En este contexto, el “Día del Señor” es también mencionado como el “Día de Cristo” (Filipenses 1:10; 2:16).

4.10 ¿Cuándo tendrá lugar este período de tribulación?

Durante la segunda mitad de un período de siete años, entre el arrebatamiento y el reinado de Cristo. En Daniel 9, en su profecía acerca de las 70 semanas (una semana profética: siete años), hay un paréntesis entre la semana 69 y la 70 (Daniel 9: 25,27). Al final de la semana 69 Cristo fue crucificado (el Mesías fue “cortado”). Luego viene el tiempo de la Iglesia, en el que vivimos actualmente, y que Daniel no menciona. Pero, el cumplimiento de la semana 70 aún está pendiente.

Durante los primeros tres años y medio de esta gran tribulación caerán los juicios providenciales de Dios sobre la tierra (hambruna, guerras, etc. cfr. Apocalipsis 6). Pero, los últimos tres años y medio será un período mucho peor, un tiempo de tribulación nunca visto: “Porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá” (Mateo 24:21). A este período se lo llama “Gran Tribulación”. A esta segunda mitad se la menciona como un tiempo de tres años y medio (o “tiempos”), como 42 meses, y como 1260 días en Apocalipsis 11-13. La opresión provendrá del Anticristo judío y del reestablecido Imperio Romano (La primera Bestia de Apocalipsis 13). Además de todo esto, los juicios de Dios caerán sobre la tierra (Apocalipsis 6-19).

4.11 ¿Qué sucederá a la mitad de este período de tribulación?

En medio de esta semana, la número 70 (es decir, a los tres años y medio de la gran tribulación) han de suceder cuatro importantes eventos:

  • Satanás será echado del cielo a la tierra (Apocalipsis 12: 7-9).
  • Cesarán los sacrificios judíos en el Templo (Daniel 9:27).
  • El Anticristo se sentará en el Templo y exigirá que lo adoren (2.ª Tesalonicenses 2:4).
  • Se levantará allí la “abominación desoladora” (Mateo 24:15).

 

4.12 ¿A qué nos referimos cuando mencionamos “el aparecimiento de Cristo”?

 

El Señor Jesucristo volverá a la tierra con poder, acompañado por los ángeles (2.ª Tesalonicenses 1:7) y por los santos que habrán sido arrebatados al cielo (2.ª Tesalonicenses 1:10; ver respuestas 4.1 y 4.2)

Este suceso ya había sido anunciado por los profetas del Antiguo Testamento (ej. Daniel 7: 13,14). El Señor vendrá al Monte de los Olivos (Zacarías 14:4), desde donde Él había ascendido al cielo luego de su resurrección (Hechos 1: 9-12).

 

4.13 ¿Qué implica el aparecimiento de Cristo para Israel y Europa Occidental?

Israel, o más precisamente una minoría israelita (el “remanente”, Romanos 9:27; Isaías 10: 20-22) comprenderá que Cristo es aquel que ellos (como nación) crucificaron y se arrepentirán y lo aceptarán (Zacarías 12: 10-14; Apocalipsis 1:7); el resto de ellos —la mayoría— no se arrepentirán y serán juzgados.

Europa occidental es descrita en la profecía como el Imperio Romano [3] revivido (Apocalipsis 13), una confederación de reyes que delegan parte de su poder a la cabeza de dicho imperio (Apocalipsis 17:13). De manera trágica, ellos “pelearán contra el Cordero”, pero, “el Cordero los vencerá” (Apocalipsis 17:14; cfr. 19:19). El Señor destruirá a los ejércitos de la Europa occidental con el espíritu de Su boca (léase también acerca de “la espada que salía de la boca” del Señor, Apocalipsis 19:21).

 

4.14 ¿Qué implica este aparecimiento para Cristo mismo?

Será un momento en el que se desplegará la gloria del Señor. Él había sido rechazado como rey por los hombres (Juan 6:15), se había presentado humildemente en Jerusalén (Zacarías 9:9; Mateo 21: 7-10) y fue rechazado poco después. Pero, cuando el Señor aparezca por segunda vez, será universalmente reconocido (Filipenses 2: 10-11), “glorificado” y “admirado” (2.ª Tesalonicenses 1:10). Aquel que una vez llevó la corona de espinas (lo cual nos habla de la maldición de Génesis 3:18) llevará entonces “muchas diademas” (Apocalipsis 19:12), las del “Rey de reyes, y Señor de señores” (Apocalipsis 19:16).

 

4.15 ¿Qué implica el aparecimiento de Cristo para los cristianos?

Aun cuando los cristianos esperan el arrebatamiento (respuesta 4.1), ellos aman “su aparecimiento” (2.ª Timoteo 4:8 VM).

Por un lado, en este día ellos verán los resultados de la obra de Cristo y lo que han hecho para Él (Filipenses 1:6, 10; 4:1; ver respuesta 4:9); y podrán admirar y glorificar a su Señor (2.ª Tesalonicenses 1:10). Pero, también, más importante aún, este será el día en el que su Maestro —a quien ellos habían seguido en Su camino de rechazo— será honrado y reconocido por todos. El día de la manifestación del Rey de reyes será un día de gozo para Su esposa.

 

[1] Ver capítulo 7, « La Iglesia en la actualidad»

[2] En algunas traducciones literales leemos “Día de Jehová”

[3] La primera Bestia en Apocalipsis 13 representa la cabeza futura del Imperio Romano resurgente. Un presentación detallada de tal suceso escapa a los objetivos del presente folleto, por lo que recomendamos leer comentarios bíblicos sobre el Apocalipsis, especialmente los capítulos 13 y 17.

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