Comentario 3 Juan

Jean Koechlin

La segunda epístola prohibía recibir a los que no traían "la doctrina de Cristo". La tercera exhorta a los creyentes a recibir y a ayudar a los que la enseñan (comp. Juan 13:20).

Velar por el bien de los siervos del Señor es tomar parte en el Evangelio (v. 8). Varias personas nos son presentadas en esta breve carta.

- Gayo , su destinatario, era un amado cuya alma prosperaba, el cual andaba en la verdad, obraba fielmente y su amor era públicamente conocido.

- Demetrio , nombrado más adelante, tenía también un buen testimonio (1 Timoteo 3:7). En cambio, en la misma iglesia, Diótrefes gustaba tener el primer lugar (1 Pedro 5:3), parloteaba con malignas palabras contra el apóstol, no recibía a los hermanos y expulsaba a otros de la Iglesia.

Juan menciona también a los hermanos evangelizadores, los cuales habían salido "por el nombre de Él " (v. 7; Hechos 5:41). El Nombre por excelencia es el de Jesús ; les bastaba como mensaje y orden de misión (Hechos 8:35). "No imites lo malo, sino lo bueno" recomienda el apóstol (v. 11; 1 Tesalonicenses 5:15). Buenos y malos ejemplos, los hallamos en esta epístola y alrededor de nosotros. ¿Cuáles imitamos? Ante todo, sigamos al Señor Jesús, el único en quien se ha hallado sólo el bien (Marcos 7:37).